miguelmcolon

Casa 18B18

Este proyecto es una exploración sobre las posibilidades de la línea para tensionar el espacio.
La propiedad planteó la necesidad de hacer el máximo de su vivienda de 54 m2 con unas condiciones de contorno limitantes y dentro de un presupuesto predefinido. La condición del estudio fue dar una respuesta que en ningún caso pudiera ser tachada de precaria por lo que el consenso nos obligaba a encontrar una solución esencial.

La línea no tiene anchura ni profundidad pero en su dimensión longitudinal concentra una capacidad expansiva casi ilimitada. Como en un díptico, la línea separa dos elementos que pueden ser interpretados independientemente pero provoca la relación de los mismos y la narrativa que los vincula. Así, esos dípticos contribuyen a acelerar la lectura que conecta unos ámbitos con otros posibilitando la naturaleza dinámica del espacio proyectado.

La línea es el alma de la junta arquitectónica y en esa razón intersecan lo inevitable y lo poético. En nuestro propósito maximizador la junta, necesaria, ofrecía la excusa perfecta para definir un vasto catálogo de espacios diferentes caracterizados pormenorizadamente. Lejos de disimularse, la junta se desnuda y se manifiesta por la yuxtaposición de materiales integrales como el hormigón y la piedra o la madera y el cristal, y en ella empieza y termina el orden del espacio. La obra es un elogio de la necesidad.

Situación

Barcelona

Cliente

Privado

Superficie

54 m2

Colaboradores

Aida García Martínez

Fotografía

Miguel María Colón

Date

2019

Category

Vivienda