Andy Orin entrevista a Paul Mayne, el fundador de Bloom (la empresa detrás de la aplicación Day One). Este último nos ofrece una interesante perspectiva sobre cómo la deriva creativa, a veces hipertrófica, puede bloquear el desarrollo de un proyecto hasta que tomamos la decisión de decantar lo que es esencial de lo accesorio y concentrar nuestra energía en esa idea fundamental.

(…) The idea had morphed into something too grandiose, as it had become a full-blown life-tracking application that let you track and note every detail about your life, like “how many Cokes did I drink today?” (…). After explaining my complex idea to people I always ended it with “But you can also use the app just as a personal writing journal” (…)

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