1903 - Coney Island, NY.

1903 – Coney Island, NY.

“Hacia 1890, la introducción de la electricidad hace posible crear una segunda jornada diurna. Unas potentes lámparas se colocan a intervalos regulares de la línea de costa, de modo que el mar pueda disfrutarse con un sistema de turnos verdaderamente metropolitano, ofreciendo a quienes no puedan llegar al agua durante el día una ampliación artificial de 12 horas.
Lo que es único de Coney Island -y este síndrome de lo “sintético irresistible” prefigura acontecimientos posteriores en Manhattan- es que esta falsa jornada diurna no se considera de segunda categoría. Su propia artificialidad se convierte en una atracción: el “baño eléctrico””

Fragmento de Delirio de Nueva York por Rem Koolhaas – Ed. Gustavo Gili